Información: BBC Mundo.

La OMS lanzó una iniciativa a la que llamó Solidaridad y que consiste en un estudio clínico en el que 10 países investigarán de manera simultánea la efectividad de cuatro drogas para tratar a pacientes de covid-19.

El objetivo es recopilar la mayor cantidad de datos en el menor tiempo posible, así que en vez de trabajar en el desarrollo de nuevos fármacos, un proceso que puede durar años, los participantes de esta investigación verán si alguno utilizado para combatir otras enfermedades pueden ayudar a neutralizar el coronavirus.

Y aunque algunas de estas drogas se pueden conseguir en el mercado, los médicos insisten en que ninguna de ellas se debe administrar sin la indicación y supervisión de un especialista.

Apuesta ambiciosa

Para diseñar este ambicioso estudio, un panel de expertos de la OMS seleccionó cuatro terapias que consideraron las más promisorias para hacerle frente al covid-19.

Tuvieron en cuenta criterios como la calidad de la información que se tiene sobre ellas y su disponibilidad.

Estas terapias consisten en medicamentos o combinaciones que se han utilizado en el tratamiento del ébola, la malaria o el VIH.

Estos tratamientos se aplicarán de manera aleatoria, dependiendo de la disponibilidad en cada hospital, a pacientes confirmados de covid-19.

Luego de que comience el tratamiento, los médicos registrarán la evolución del paciente, incluyendo la fecha en que deje el hospital o si no logra recuperarse.

El epidemiólogo George Rutherford, profesor de bioestadística en la Universidad de California (EE UU), indica que en este tipo de estudios lo ideal es administrar el tratamiento en las primeras etapas de la enfermedad, antes de que el paciente deba entrar a cuidados intensivos.

El epidemiólogo ve con buenos ojos el proyecto Solidaridad, pero advierte que trabajar con varios centros en varios países al mismo tiempo puede hacerlo logísticamente complicado.

«A pesar de que los protocolos se escriban de manera precisa, siempre habrá puntos de interpretación, eso puede generar que no haya comparaciones reales», dice.

Cuatro candidatos

1. Remdesivir

Diseñado originalmente para tratar el ébola, el remdesivir no mostró ser efectivo. Sí parece, sin embargo, tener potencial en contra de los coronavirus según pruebas de células cultivadas en laboratorios.

También hay reportes anecdóticos de que ha sido beneficiosa para pacientes de covid-19, pero eso no es suficiente para afirmar que la droga esa efectiva.

Entre los fármacos incluidos en el proyecto Solidaridad, el remdesivir “parece tener la más potente actividad anticoronavirus en las pruebas de laboratorio”, según le dice a BBC Mundo Stephen Morse, director del programa de Epidemiología de Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Columbia (EE UU).

2. Cloroquina/hidroxicloroquina

La cloroquina se utilizó durante muchos años para el tratamiento de la malaria, hasta que el parásito que produce esta enfermedad generó resistencia al medicamento.

«Si funciona para la malaria, no necesariamente significa que funcionará para el covid-19», advierte Rutherford.

Este medicamento tiene la ventaja de que se administra vía oral y es barato, pero también produce efectos secundarios como dolor de cabeza, mareos, pérdida del apetito, malestar estomacal, diarrea, vómitos y erupciones en la piel, indica la Biblioteca Nacional de Medicina de EE UU.

Pero también tiene el peligro de que es relativamente fácil de conseguir y su aparición en las noticias en relación al covid-19 ha hecho que se reportaran casos de envenenamiento.

3. Ritonavir y lopinavir

La combinación de estas dos drogas se ha utilizado para el tratamiento del VIH.

Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en que esta mezcla no ha mostrado resultados alentadores contra el coronavirus.

«Pero uno nunca sabe, es razonable volver a probar», dice Rutherford.

4. Ritonavir/lopinavir e interferon-beta

La cuarta opción de terapia que probará el estudio Solidaridad es la mezcla de ritonavir y lopinavir junto con interferon-beta, una molécula que ayuda a controlar la inflamación y que ha mostrado ser efectiva en animales infectados con síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés).

Los especialistas advierten que es clave ser cuidadosos con el momento en el que se administran ya que, si se aplican en etapas muy avanzadas, podrían ser poco efectivos o incluso causar más daños que beneficios al paciente.

Los 4 tratamientos que la OMS estudia para combatir el covid-19.

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