Liderazgo

Se denomina de esta forma al conjunto de habilidades que debe poseer determinada persona para influir en la manera de pensar o de actuar de las personas, motivándolos para hacer que las tareas que deben llevar a cabo dichas personas sean realizadas de manera eficiente ayudando de esta forma a la consecución de los logros, utilizando distintas herramientas como el carisma y la seguridad al hablar además de la capacidad de socializar con los demás.

Cuando se es líder se tiende a tomar algunas actitudes que pueden o no perjudicar la imagen hacia los subordinados de la empresa. Existen algunas señales que caracterizan a aquellas personas que se exceden con su rol de Liderazgo.

Cuando un líder se excede de sus obligaciones, puede que sea bueno o no. Hay tres (3) aspectos que demuestran éste exceso de liderazgo, tales como:

  1. Solo él: Cuando una persona no delega responsabilidades a los demás miembros de la empresa, tiende a verse como negativo. Porque no es él nada más quien conforma la misma. Son líderes aquellos que aceptan opiniones de otros, no sólo la de ellos mismos.
  2. Ideas: El líder cree que todas sus ideas son buenas, y que todo lo que ocurre por su mente de forma inmediata puede ser una. No acepta una crítica de su “ingeniosa IDEA”, son muy cerrados en aceptar comentarios.
  3. Reuniones: Al acudir a una reunión, todo líder tiende a ir con cualquier ejecutivo de la empresa de acuerdo con la temática de la misma. Al momento de recibir o dar alguna charla, se cree el centro de atención, donde sólo él puede hablar de su punto de vista, dejando a un lado al otro miembro de su empresa, que también sabe sobre el tema a discutir en la reunión.Son aspectos fundamentales para evitar como líder, son excesos de liderazgo y en algunos casos no son bien vistos en una empresa.

Origen del Liderazgo

Las dotes de liderazgo son adquiridas durante la formación personal de cada quien; y es un proceso dicotómico en el que la persona usualmente estará en ambos lados, sea como subordinado, o como líder por sí mismo.

Usualmente, el primer sujeto que la persona determina como un “líder” es la figura que esté a cargo del hogar, sea paterna o materna. Esta formación inicial, la crianza, es la forjadora del ejemplo a seguir por la persona como líder de su círculo social y familiar hacia personas de su generación, mientras que al mismo tiempo es subordinado a la cabeza de la familia.

De esta manera, el líder en la familia debe dar el ejemplo, y comenzar a formar empatía con el resto de los miembros de la familia para comprenderlos mejor.

Después están los maestros y profesores; ellos serán líderes hacia sus alumnos, ya que se estaría hablando de un liderazgo moral, no de una jerarquía establecida. Los profesores crean empatía con sus alumnos al no olvidar que ellos mismos tuvieron obligaciones personales, profesionales, y académicas cuando eran estudiantes; mientras que los estudiantes aprenden dotes de liderazgo mediante el trabajo en equipo y las actividades extracurriculares.

Luego está el mundo profesional; donde la jerarquía existe en las figuras de supervisión, coordinación, o gerencia. Si se trata del ámbito militar, entonces la jerarquía es establecida por rango y antigüedad. Aquí es donde se pone a prueba la formación de las personas, y es el primer aspecto que se descuida ya que solo se consideran factores objetivos que dejan por fuera las características personales como la empatía.

Por ende, es negligente asumir que, el hecho de que alguien tenga un rango o un rol particular dentro de una empresa, implica que ese alguien sea un líder. Esto es lo que marca la diferencia entre un líder y un jefe: La empatía que se tenga con los empleados a nivel profesional, académico, y personal, es el factor crucial que determina la efectividad de un equipo de trabajo.

Es un asunto de educación: “Donde el jefe manda y exige, el líder pide y apoya”.